Introversión para obtener paz

Si quiero llevar la paz a los demás, la primera lección que debo aprender es dejar de estar en guerra conmigo mismo.

Durante la meditación me retiro al refugio interior del alma y me regocijo con el tranquilo fluir de los pensamientos de amor que pasan por el ser. Si mi paisaje interior está colmado de hermosos pensamientos, todo lo que hago es placentero; la capacidad de gozar con la propia compañía es uno de los grandes dones de la vida.

Cuando dejo de pensar en mis responsabilidades y lleno mi mente de paz y benevolencia, puedo tomar sobre mí cargas más y más pesadas sin por ello sentirme agobiado. Solo cuando he acallado la turbulencia de mi propia mente puedo estar en paz con el mundo.

Cuando he alcanzado cierto grado de paz interior, logro oír la voz de mi sabiduría y sé cuándo y dónde aplicar mi energía para mayor beneficio de todos. Con delicadeza, llevo la calma a las situaciones caóticas y ofrezco consuelo a las mentes alteradas.

Extracto del libro:
El llibre de les Virtuts
Ed. Brahma Kumaris
Dadi Janki

 

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